Antes de existir un espacio físico, existió una idea clara: crear un lugar donde la fotografía no solo se produzca, sino que se piense.

Durante años, la carrera de Edward Chiquiza se ha construido desde la intención, el detalle y una búsqueda constante de calidad. Cada proyecto, cada cliente y cada reto fueron parte de un proceso que apuntaba a algo más grande: contar con un espacio propio que respondiera a su forma de ver y crear.

No se trataba de abrir un estudio por abrirlo.Se trataba de esperar el momento correcto, entender el propósito y construir desde una visión sólida.

Hoy, esa visión está más viva que nunca. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *